¿Alguna vez pagaríais por un concierto de un grupo del que ni habéis oído hablar y del que tenéis que elegir las canciones vosotros mismos? Tal vez lo haríais si vuestras amigas fueran tan adictas como las mías. Tanto más si eso fuera un buen motivo para volver a escribir en este blog. Así es como llegué a disfrutar del concierto de Beach House este pasado domingo en La Riviera.
Por aquello de no ir al directo sin saber de qué iba, me los puse de fondo en casa y, pocos días antes, escuché un Retromanía de Radio 3. Lo cierto es que me agradó su sonido tranquilo aunque ,francamente, temí aburrirme en el concierto sin conocer ni una sola canción.
Entonces, llegó el día del concierto. Aparecen en escena Victoria Legrand y Alex Scally acompañados por dos componentes más a la percusión y al bajo. Empieza el espectáculo.
Las luces de tonos fríos hacen que los componentes parezcan unas sombras tocando en la noche. A lo largo del concierto, la noche a veces se convierte en un telón de estrellas y a veces el escenario se vuelve un poco más luminoso y nos deja disfrutar de los artistas. Todo a su tempo creando una atmósfera onírica que me permite envolverme en sus canciones, ¿será por eso que su estilo se denomina Dream Pop?. Tanto me metí en su noche que mientras terminaba su última canción se iban encendiendo poco a poco las luces y sentí como si amaneciera, espectacular.
Abrieron el concierto con Levitation, tocaron Walk in the Park (una de las elegidas) y pasaron al telón de estrellas con PPP, una pedazo de balada. El grupo empieza sonando un poco desafinado pero enseguida se ajusta y deja paso a lo que a mi me pareció un concierto redondo. El grupo me transmitió la impresión de un estilo muy definido, con canciones que se confunden unas con otras pero para formar un conjunto que hace que quieras que no deje nunca de sonar. Cerraron con Myth, otro de mis temas sugeridos, y Sparks, un poco más cañera. Volvieron a los bises prometiendo un concierto de dos horas que en realidad acabaron a la hora y media con 10:37, Somewhere Tonight e Irene.
Cabe destacar la voz única de Veronica Legrand que suena perfecta en cada nota. Su actitud en el escenario me atrapó, no pude dejar de fijarme en los gestos y en su pelo cubriendo su cara mientras tocaba el teclado. Además, sus sarcasmos sobre las palmeras -que no dejan ver- y las doce -¡doce!- barras de La Riviera, su dedicatoria de canciones a las chicas o sus multiples agradecimientos al público hicieron que me pareciera una tía estupenda.
Os recomiendo a todos que escuchéis Beach House, no seáis como yo era antes. Empezad quizás escuchando Majorette o Depression Cherry, de sus últimos álbumes, que a mi me han enganchado. Y si no queréis molestaros en buscarlas, aunque solo sea por ver la belleza del videoclip y porque esta aquí debajo, escuchad y ved esta obra de arte: